Los Tucanes de Tijuana abogaron por la fijación de límites para que los
corridos sobre narcotráfico, mejor conocidos como “narcocorridos”, no
caigan en la “vulgaridad”.
Mario Quintero durante conferencia de prensa para la presentación del
nuevo albúm de la agrupación, aseguró que “no se puede condicionar el
gusto de la gente”; el público “va a escuchar corridos” y no se pueden
ver privados de sus gustos, dijo.
El grupo discutió sobre la prohibición de este género en el estado de Sinaloa, considerado la cuna del narcotráfico en el País.
Dicha medida ha sido apoyada por el Gobierno mexicano, que considera que
en el país se libra a una “lucha cultural” en la que es necesario
impedir que los homicidas, secuestradores, extorsionadores y demás
delincuentes se apropien de la música norteña para legitimarse.
Ante esto, Quintero aseguró que no se encuentran preocupados, puesto que
sus temas “más fuertes son canciones románticas y cumbias” aun cuando
dentro de las canciones más populares de la banda se encuentran
precisamente algunos narcocorridos.
Hasta el momento, la agrupación tiene prohibido tocar en Tijuana por
órdenes emitidas por las autoridades, ya que consieran que su música es
una apología del crimen organizado.
Ante la situación, afirman que sólo musicalizan “una noticia que fue
publicada”, por ello trabajan en volver a tocar en la localidad para
complacer a su público nuevamente.
En su último álbum, llamado “El árbol”, la mayoría de las canciones se
dedican a figuras del narcotráfico, como su primer sencillo –nombrado
como el disco- en el que se hace una metáfora a la corrupción actual en
el país.