Que Cádiz padece una endémica falta de grandes salones
para celebrar bodas lo atestigua el hecho de que muchos gaditanos
decidan ir a celebrar su enlace a alguna bodega en El Puerto de Santa
María o incluso a Jerez. Hasta ahora, el Parador acogía buena parte de
esas celebraciones, pero sin que la lista de invitados sobrepasara las
400 personas. Con el nuevo edificio, se abre la posibilidad de ampliar
el abanico a fiestas con más invitados.
«Hasta ahora podíamos acoger bodas con 400 comensales,
pero con los nuevos salones tendremos posibilidad de tenerlas con 600
invitados.
Además, existirán varias posibilidades. Habrá salas de
reuniones de diferentes dimensiones que ocuparán en total más de 1.000
metros cuadrados; salones de celebraciones y eventos y una galería que
la que podrán ofrecerse cócteles, exposiciones y actos culturales.
Además, el Parador contará con la cocina más grande de
toda la cadena hotelera, según explicó ayer el presidente de la empresa
pública. Y destacaron este aspecto como prueba de que se trata de un
proyecto «puramente hotelero, en el que se ha primado el lado práctico
por encima del estético»