Pobladores
de la comunidad de Medias Aguas, perteneciente a este municipio,
hicieron un llamado a las autoridades municipales a fin de que se
establezca un control sobre las negociaciones que expenden bebidas
embriagantes a lo largo de la calle principal de esa congregación,
considerada la más grande e importante de esta municipalidad.
Y es que afirman que las negociaciones han empezado a provocar
molestias a los vecinos por el ruido que hacen las rockolas, pero
además expenden cerveza a menores de edad y las bebidas las consumen en
forma abierta en la vía pública, haciendo sus necesidades fisiológicas
en plena calle.
Junto al desorden que generan esos centros del vicio, existe un
descontrol sobre el horario de servicio pues mientras algunos cierran
hasta las tres o cuatro de la mañana, otras sirven al cliente toda la
noche, sin cerrar.
Algunas negociaciones operan como restaurantes, pero son cantinas en
realidad y están ubicadas cerca de un jardín de niños y una escuela
primaria, denunciaron, quejándose además de otra negociación llamada
“Deportivo” porque se ubica a un lado del campo de futbol.