El propósito de esta producción era difundir la música en México.
Comenzó por una exposición en las rejas de Chapultepec y un libro de
retratos de los principales ídolos de la música en nuestro país. Después
de este esfuerzo de comunicación, se organizaron conciertos durante
todo el mes de mayo con más de 50 diferentes artistas.
México Suena se convirtió en alrededor de 120 horas de contenido a partir de estos conciertos y se transmitió en cien países.
Ha sido tan exitoso este esfuerzo músical multitudinario, que ya
planean la versión de 2012. Con una calidad inigualable, se
transmitieron a nivel nacional medio centenar de conciertos, llegando a
un público que normalmente no asiste a eventos de este tipo, pero a
través del televisor puede vivir un poco de la experiencia de un
espectáculo en vivo.
El resultado ha acercado la música a las masas y ha permitido que las
personas que no pueden asistir a los conciertos de su artista
favorito, sepan cómo suenan en vivo.