La
Secretaría de Ambiente inspeccionó a 375 establecimientos comerciales
para verificar cuáles rockolas cumplían con los estándares de ruido
permitidos. Si no cambian sus aparatos en 30 días serán sancionados.
Los operativos de control de ruido fueron realizados en las localidades de Antonio Nariño, Bosa y Fontibón. Ambiente encontró que 123 de todos los sitios inspeccionados no cumplen con los niveles de sonoridad permitidos.
“El 34,45 por ciento de los establecimientos visitados, tiene como
reproductor musical rockolas básicas o con accesorios; se monitorearon
78 negocios en Fontibón, 27 en Bosa y 16 en Antonio Nariño, que no
cumplían con la normatividad ambiental”, explicó Ambiente.
Fontibón es la localidad en que más se viola la norma, con 87,1
decibeles, seguido por Bosa, con 85,3 y Antonio Nariño, con 78,8. El
nivel máximo permitido en la noche en zona residencial es de 55
decibeles.
“Las rockolas generan unos niveles sonoros más altos que los
emitidos por otros tipos de fuentes. Su alta demanda se debe a la
facilidad de adquisición y ensamblaje dentro de los establecimientos,
ya que se les puede instalar fácilmente amplificadores, parlantes y
videos. Ninguno de los locales visitados tiene mecanismos de control o
mitigación del ruido”, informó Juan Antonio Nieto, secretario de
Ambiente.
Los establecimientos que incumplen con la norma tienen 30 días para
adecuar sus rockolas y negocios a los niveles de ruido permitidos o
serán sancionados hasta con 5 mil salarios mínimos mensuales.