Que las fiestas tradicionales atraviesan barreras ideológicas lo ha
dejado claro esta mañana el Senado al rechazar por amplia mayoría una
propuesta que pretendía penalizar las celebraciones en las que hay
maltrato a animales o personas. La amplia mayoría la formaron PSOE y PP
frente a los grupos pequeños, que consideraron incomprensible esta
oposición. Dentro del propio grupo socialista, el descontento de
algunos senadores era patente.